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mayo 31, 2025La Séptima Trompeta, la Procesión Real y el Rey de Reyes
Lo único que sostendrá a la Iglesia en medio de la gran tormenta que se avecina es la revelación de Jesús. En Apocalipsis 1-3, el Hijo del Hombre se revela a través de 14 títulos, 10 atributos y 28 descripciones que muestran Su majestad — Jesús, Cristo, Testigo Fiel, Alfa y Omega, el que vive por los siglos de los siglos. Pero esa revelación se profundiza aún más cuando suena la séptima trompeta.
La séptima trompeta: la señal del Hijo del Hombre
«El séptimo ángel tocó la trompeta, y hubo grandes voces en el cielo, que decían: Los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor y de su Cristo; y él reinará por los siglos de los siglos» (Apocalipsis 11:15). En ese momento, Jesús toma liderazgo directo sobre los gobiernos terrenales, es adorado como el Todopoderoso que reina, se muestra a todas las naciones en poder y gloria, derrama la plenitud de Su ira sobre la maldad, actúa como juez justo y recompensa a Su Iglesia. Es el mismo momento que Jesús anunció en Mateo 24:30: «verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria».
Las tres etapas de la procesión real
El regreso de Jesús a la tierra es una procesión diseñada para que todo ojo lo vea, en tres etapas. Primera etapa: la procesión a través del cielo, cuando desciende en las nubes para arrebatar a los santos (Mateo 24:30-31). Segunda etapa: la procesión a través de la tierra, liberando cautivos y derrotando a Sus enemigos en el camino hacia el Monte de los Olivos (Isaías 63:1-3) — como el «gran Josué» que cruza hacia la Tierra Prometida. Tercera etapa: Su entrada triunfal a Jerusalén, donde es coronado Rey sobre toda la tierra, exactamente en el Monte de los Olivos, que «se partirá por en medio» (Zacarías 14:4).
El Rey prometido: el trono de David
El Padre prometió: «Yo he puesto mi rey sobre Sion, mi santo monte» (Salmo 2:6). Jesús es entronizado en dos etapas: primero en el cielo tras Su resurrección (Efesios 1:20), y luego en la tierra, en el trono terrenal de David, cuando regrese a Jerusalén (Lucas 1:32-33; Hechos 2:29-36). Hoy Jesús reina desde el cielo, pero el trono de David — terrenal — todavía lo espera.
Las características de Su reinado
Cuando Jesús reine desde Jerusalén como Rey de reyes, gobernará con justicia y equidad, sin corrupción (Isaías 11:3-5); tendrá poder absoluto sobre todas las naciones (Zacarías 14:9); traerá paz y restauración a la creación (Isaías 2:4; 11:6-9); gobernará con amor y misericordia hacia los necesitados (Salmo 72:12-14); será el Rey Sacerdote que guía a Su pueblo en adoración (Salmo 110:4); restaurará la salud y la longevidad (Isaías 35:5-6; 65:20); y toda nación vendrá a adorarlo (Zacarías 14:16).
Conclusión
El regreso del Hijo del Hombre no es un evento abstracto ni simbólico: es una procesión real, anunciada por la séptima trompeta, que culmina con Jesús sentado en el trono de David, gobernando Jerusalén y todas las naciones con justicia perfecta. Estudiar la séptima trompeta, la procesión real y el reinado del Rey de reyes nos da una imagen concreta de lo que significa esperar el regreso de Jesús: no temor, sino la certeza de un Rey que viene a restaurar toda la tierra.




